La vida se me escurre por los ojos, llena mi cuerpo de sal incapaz de cauterizar herida alguna. No soy nada para ti, tú no amas a nadie, ni a ti mismo. Antes de ti yo me amaba, ahora no me importa.
La oscuridad podría ser eterna y debo acostumbrarme. Este dolor que carcome mis entrañas tan sólo podría desaparecer con la muerte. Me gustaría morirme ahora pero, ¿cómo? No tengo armas o veneno, no tengo pastillas, soy una inútil, lo único que sé hacer es amar pero eso a nadie le interesa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario