martes, 4 de febrero de 2014

Fatal hasta la infamia

La vida se me escurre por los ojos, llena mi cuerpo de sal incapaz de cauterizar herida alguna. No soy nada para ti, tú no amas a nadie, ni a ti mismo. Antes de ti yo me amaba, ahora no me importa.
La oscuridad podría ser eterna y debo acostumbrarme. Este dolor que carcome mis entrañas tan sólo podría desaparecer con la muerte. Me gustaría morirme ahora pero, ¿cómo? No tengo armas o veneno, no tengo pastillas, soy una inútil, lo único que sé hacer es amar pero eso a nadie le interesa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario